En anteriores artículos sobre la psicología del color he descrito el significado y las sensaciones que cada uno proyecta, pero saber esto no es suficiente para elegir los colores adecuados en casa, hay otro aspecto importante que deberás tomar en cuenta: la combinación de colores para conseguir espacios armónicos.

Para esto es básico recurrir al círculo cromático donde podemos diferenciar los colores primarios: amarillo, rojo y azul, los colores secundarios: violeta, naranja y verde, que surgen a partir de los la combinación de dos primarios y los colores terciarios que se obtienen combinando un primario y un secundario.

Las opciones que podemos elegir al momento de decorar dependerán de la sensación que quieras proyectar.

Si lo que quieres es lograr un espacio armónico que proyecte orden puedes elegir usar colores análogos, es decir aquellos adyacentes en el círculo cromático por ejemplo la gama de los azules: azul – azul violeta – violeta.

Pero si lo que buscas es proyectar un ambiente más divertido y brillante, puedes escoger el uso de colores complementarios es decir los opuestos en el círculo cromático, por ejemplo el amarillo y el violeta aunque la aplicación de esta opción debe ser bastante cuidada y pensada para evitar proyectar agresividad con los colores.

Una buena opción es que uno de los colores predomine mientras que el otro sea el protagonista en accesorios decorativos.

Y como tercera opción se encuentra el uso de los colores neutros, el, blanco y el negro son colores que podemos combinar con cualquier otro pero deberemos cuidar de no usar tonos similares si lo que queremos es que nuestros muros cobren protagonismo en nuestros ambientes.