Restauración de objetos cerámicos, estudios previos, conservación, patologías, análisis

Tener una metodología de trabajo es fundamental para iniciar el proceso de conservación y restauración de cualquier objeto de arte, sin olvidar por esto la ética profesional.

Cuando una obra ingresa al taller de intervención, nos encontramos con problemas de toda índole. Objetos cerámicos recientemente extraídos y que están en proceso de transformación de su estructura molecular, piezas con intervenciones empíricas de baja factura, aplicación de materiales perjudiciales o pérdidas a causa de una inadecuada manipulación.

Ante estos problemas la labor del Conservador y Restaurador se inicia con un estudio visual de la obra mediante el cual puede determinar el estado de conservación del bien, el nivel y tipo de alteraciones y además proponer la intervención para este.

El estudio visual de la obra va de la mano de estudios de tipo:

– HISTÓRICO: que determinará morfología, estilo y tipología de la obra.

– CLIMÁTICO: para determinar la climatología del lugar de origen de la pieza y  el clima del taller donde se realizará el proceso de intervención. Determinar el microclima de un objeto cerámico es fundamental y puede servir para determinar posibles patologías y causas de alteración.

– FÍSICO Y QUÍMICO: ayuda a determinar la composición de los materiales de la obra, autenticidad, procedencia y causas de deterioro. En este proceso entra a jugar la función  multidisciplinaria de la Conservaión y Restauracion de Patrimonio, puesto que será necesaria la intervención de un químico para realizar los análisis en laboratorio, dichos análisis nos brindarán composición química y mineralógica de la pasta cerámica, nivel de porosidad, tipo de cocción, alteraciones, patologías, elementos y materiales ajenos a su manufactura original.

Teniendo a mano los resultados de cada uno de los análisis , podremos decir que estamos listos para elaborar la ficha técnica del objeto, plantear el proceso de intervención e iniciar el mismo.